miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA HISTORIA EN PARTÍCULAS ELEMENTALES


La historia no se repite, sólo reincidimos  en nuestros errores. 
La historia no se borra, sólo la  alteramos para  el olvido. 
La historia no se inventa, sólo la erigimos en mitos falsos. 
La historia no se advierte, sólo buscamos sus  peores senderos.  
La historia no se adelanta, sólo la perdemos en la marcha. 
La historia no se reconstruye, sólo caen las falsas memorias. 
La historia no se planifica, sólo la encadenamos por largo tiempo. 
La historia no se equivoca, sólo se despejan las cegueras.

La historia no se transforma, sólo adelantamos nuevos caminos.
 La historia no se muere, sólo cambia  de voces en su relato. 
La historia no se traduce, sólo se traslada a otras coincidencias. 
La historia no se concluye, sólo encuentra sus desvíos.
La historia no tiene protagonistas, sólo tiene testigos privilegiados.

La historia no se escribe, se lee tarde. 
La historia no se lee, se escribe tarde. 
La historia no se enseña, se   acumula en el camino. 
La historia no se devuelve, se transforma en una cicatriz. 
La historia no se pelea, se congela en discursos. 
La historia no se vuelve puerta, se hace ventana.
La historia no es un monumento ecuestre. 
La historia no es un día de feriado. 
La historia no son  tantas fotos amarillas. 
La historia no son los museos. 
La historia no son las pizarras de las aulas. 

La historia no son los tomos con fechas entre la A y la Z.
La historia son los vicios individuales y los vicios colectivos. 
La historia son las acciones de lealtad con el presente. 
La historia son las pequeñas razones dentro de los grandes cambios. 
La historia son las historias que la asedian. 
La historia son esas partículas elementales, esas formas invisibles que se convierten en un todo. 
La historia son los lectores que abren este periódico para entender el presente. 
La historia son los nombres incluidos y también los que han sido tachados.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

PROSPERIDAD O MUERTE


“Prosperidad” es el discurso. Lo pienso luego de contar las vallas que se van quedando atrás. Dieciocho panorámicas en un tramo corto del camino a mi casa. Increíble, la mayor parte de anuncios proviene o está relacionado con bancos o con financieras. 

Mi silenciosa meditación automovilística  me deja una certeza: no es posible existir afuera del mito de la prosperidad. Tal pareciera —por la publicidad y por lo que indica— que nuestros grandes capitales, consolidados o emergentes, están sumamente preocupados porque los guatemaltecos alcancemos tal utopía. El crédito, el seguro, la inversión y el ahorro son los  ingredientes que han construido las economías más sólidas del planeta. Es de notar que todos los anuncios llevan dos palabras esenciales: “seguridad” y “familia”. 

La casa en un condominio, los dos carros parqueados en el garage, la pareja sonriendo junto a sus dos niños rubios... percibo cierta uniformidad, cierta mitología en lo que venden estas imágenes del bienestar. Los anuncios contrastan en mucho frente a la realidad que los circunda. Abajo sólo hay buses llenos a reventar, pasarelas utilizadas más por cabras que por peatones, malabaristas de semáforo y pequeños grupos de policías o de guardias de seguridad privada en cada esquina. 

El sábado leí una conmovedora noticia relacionada con la ola de suicidios que estaba provocando la crisis económica en España; un triste destino para una clase media asfixiada. La gente no puede hacer frente a sus deudas y es entonces que la escenografía de la prosperidad se derrumba. Es entonces que el crédito y la inversión segura se transforman en desahucios, en desalojos y en sobrevivencia. Sólo al llegar a ese momento puede transparentarse el sistema que soporta  esa  valla de un bienestar sostenido por la usura y por el proteccionismo de gobiernos corruptos. 

Tal pareciera que esas prosperidades mercantilizadas  no son más que  meros espejismos para una sociedad desinformada. Basta con salirse del marco de la foto y dar un vistazo, para entender si dichas promesas concuerdan con las realidades que las circundan .