martes, 17 de febrero de 2015

CONTRACORRIENTE



Algunas cosas no combinan. La realidad siempre nos guarda paradojas. Existen miles de razones para declararnos en guerra con el presente, pero también existen suficientes motivos para la reconciliación. Arbitrar con justicia es darse por vencido en el viejo campo de batalla que oponen el pesimismo y la voluntad.

Un país que va al desborde. La infamia partidista que siempre nos devuelve cuatro años de violencia, miseria y corrupción a cambio de nuestra torpe confianza. Nuestra Era Democrática de Posguerra... o como quieran llamarle al silencio armado de las oenegizadas izquierdas y al confortable repliegue empresarial de las derechas, suman un rastro de calamidades y abusos solo comparables con los momentos más álgidos del enfrentamiento.

Pero como es tan usual tomar los espacios de opinión de “muros de los lamentos”, pienso que bien vale la pena ajustar un poco la lente para buscar en este aquí y en este ahora razones para decir que no todo es herrumbre y fatalidad.

Ixcanul, película del guatemalteco Jayro Bustamante y realizada con muy modestos recursos –me consta– ganó la semana pasada un Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín. Lo que ahora es noticia y gloria, hace menos de un año era un arduo esfuerzo por encontrar apoyos. Lo bueno de que sucedan estas cosas alrededor del arte guatemalteco, es que nos muestra qué tan lejos se puede llegar con una voluntad en contracorriente al desaliento folclórico de nuestro país.

Por otro lado tenemos el 13 Festival Internacional de Cultura Paiz. Los eventos que he tenido el privilegio de ver y el intercambio que ha propiciado entre artistas guatemaltecos y extranjeros me da luces de que tenemos uno de los acontecimientos más importantes de arte en la región.

Las agendas repletas de actividades en las muy escasas páginas de difusión cultural de los periódicos chapines, los nulos recursos gubernamentales y los casi inexistentes mecenazgos privados para fomentar la cultura no detienen a sus creadores. ¿Qué más hace falta para atraer ese necesario interés?


1 comentario:

davidpellecer dijo...

Más esfuerzos de educación que incluyan el arte, no como una forma de distracción o un hobbie, si no la herramienta para entablar un dialogo tanto introspectivo como social.

Los nuevos lenguajes del arte nos permiten esto, todos y cualquier cosa puede ser arte. Hacer arte con lo mas reducido, esa es la idea que se acopla a nuestro país.

Ahorita simplemente debemos enfocarnos en mejorar el sistema de educación,nuestros mensajes se continuaran percibiendo y esparciendo en el exterior.

Esta educación se puede dar en el más tradicional modelo, de clases a alumnos. Y también con intervenciones y acciones artísticas en áreas publicas, para que la extrañeza lleve a un intereses lleno de cuestionamientos.