martes, 2 de septiembre de 2014

ADEREZO DE SANGRE




Son las doce de la noche y no tengo sueño, entonces doy un rápido paseo por los canales de cable. Me detengo en el CNN gringo. Una ráfaga espesa de sueños horripilantes: Gaza-Israel, Ucrania-Rusia, Iraq-Estados Unidos, Siria... todo es un aderezo de sangre.

Los analistas de fondo se muestran opacos ante la posibilidad de salidas pacíficas a tales conflictos y, desde sus puntos de vista más o menos conservadores (que en los medios guatemaltecos serían vistos como opiniones de una izquierda marxista y atea –recuerden que hubo chapines que acusaron a ese canal de televisión de ser comunistas ¿!!¡¡? hace un año aproximadamente–), oponen sus filias y sus fobias ante esa brutalidad expuesta a través de sus imágenes.

Luego de este veloz panorama de atrocidades aparecen las imágenes de dos norteamericanos que superaron el virus del ébola luego de ser llevados a suelo estadounidense para su tratamiento. Dicha epidemia ha sido motivo de pánico apocalíptico y de profecía hollywoodense desde hace más de una década. Una suerte de maldición cercana al vudú y al holocausto zombi.

El miedo y el racismo fueron una reacción inmediata cuando el gobierno de Barack Obama decidiera traer a sus conciudadanos enfermos para hallar las posibilidades de aislamiento y de cura ante esta peste que va diezmando –tal como todas las guerras actuales juntas– a las sociedades más pobres entre las más pobres. Sucede que África no cuenta para nadie y pareciera que la enorme magnitud de su tragedia únicamente se hiciera visible cuando existe el temor de que toda su crudeza se salga de ese continente.

El esquema de cómo se da la noticia me deja pensando: ¿Qué tan lejos están realmente la muerte, la miseria y la barbarie? ¿Qué tan lejos está Latinoamérica de una guerra o de una epidemia tal como la plantean los vecinos del Norte? ¿Qué nos hace pensar que estamos en la orilla segura del planeta, cuando el narcotráfico, los estados fallidos, las dictaduras encubiertas y el sicariato económico están a la orden del día?

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