miércoles, 28 de mayo de 2014

CASA TOMADA (ACERCA DEL PODER EN GUATEMALA II)



Julio Cortázar en la lente de mi querido y admirado Daniel Mordzinski





Uno de los cuentos más impresionantes que he leído en mi vida es Casa Tomada del escritor argentino Julio Cortázar. En dos o tres páginas el relato suspende al lector en un punto entre la realidad y el sueño. El eje de la historia es la presencia de “algo” que va tomando habitación por habitación una vieja casona donde únicamente sobreviven los dos últimos herederos de una familia de alcurnia. Ambos, hermano y hermana, tienen que desplazarse de un lugar a otro, mientras la extraña presencia va tomando todos los espacios hasta que logra expulsarlos de su propio hogar.

Son innumerables las veces que he leído este cuento. Y en todas ellas permanezco en la zozobra: ¿Quién es la presencia, el invasor, el extraño que abarca todo en la casa? Los personajes no lo mencionan. Simplemente advierten que a cada minuto una parte del lugar se va perdiendo, que se hace necesario cerrar un salón, un cuarto, una sala de estar... la presencia que amenaza sus vidas es algo sin forma y sin nombre. Algo incomprensible y peligroso.

Rastreando videos de escritores que admiro, hallé una entrevista con Julio Cortázar que le hizo en 1976 el programa A fondo de Televisión Española. En tal entrevista (disponible en líneahttp://www.rtve.es/alacarta/videos/a-fondo/entrevista-julio-cortazar-pro...) el autor confiesa que tal relato fue motivado por cuestiones políticas. Atribuye que ese ser indescriptible posee una relación directa con la avanzada del partido peronista en su momento.

Una sombra disforme imposible de comprender, pero que viene apropiándose de todo, una suerte de Minotauro al que se le atribuye una existencia, pero al que nunca hallamos de frente. Esta es acaso la lectura más escalofriante que conozco relacionada con el poder: El poder más corrupto y cruel es el que se ejerce desde lo invisible, no desde el atrio. El poder más enfermo es el que nunca asoma, pero nos asfixia segundo a segundo. El poder real es aquel que sobrevive a las revoluciones, a las dictaduras y a las democracias.

Valga esta reflexión para entender a la sociedad en la que vivimos. Guatemala es una casa tomada. Un laberinto. Un infierno verde. Un espacio del que cada minuto vamos perdiendo algo.

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