miércoles, 8 de enero de 2014

TARDE

Es muy difícil dejar lo que alcanzamos tarde. Ese dichoso desarrollo, ese cacareado progreso y ese malgastado término: Modernidad. Una palabra clave, una palabra sagrada en los países confinados al triste marbete de Tercer Mundo.

Como la modernidad inició en Guatemala a mitad del Siglo XX podemos decir –sin tecnicismos snob (al menos eso espero)- que pertenecemos a una sociedad tardomoderna. Los debates científicos, técnicos, políticos y creativos que en los países desarrollados se habían dado por caducos, en nuestra orilla apenas comenzaban a despertar algún interés. Así es comprensible que la tesis El problema social del indio, de Miguel Ángel Asturias, fuera vanguardia local, a pesar de que para los ajenos a la burbuja aldeana que la defendió -o que aún la defiende- no sea más que un resbalón complacientemente segregacionista de nuestro Premio Nobel. Su sinceridad es acaso el mérito accidental de dicha obra, porque desnuda completamente el pensamiento del guatemalteco ladino, del guatemalteco que niega su lado indígena.

En la segunda década del veintiuno contamos con una sociedad global que se abre a derechos de quinta generación, pero nosotros seguimos persiguiendo los fantasmas ideológicos que fueron agotados por la disidencia y el totalitarismo. De eso que la “cultura” política chapina sea una mezcla de primitivismo y falsedad; comprensible si nos damos cuenta que apenas alcanzamos las tres décadas de tener democracia.

No es difícil vaticinar que, al paso que llevamos, algunos asuntos vigentes como la descolonización en la cultura, la protección del medio ambiente o la conciencia ciudadana llegarán a ser temas de importancia nacional cerca del dos mil treinta. Porque si algo es cierto, es que vivimos en el futuro, pero los guatemaltecos aún no estamos allí. ¿Para qué reciclar, si apenas estamos descubriendo el plástico? ¿Para qué la justicia, si una bala dice más que cien leyes? ¿Para qué la educación, si lo que necesitamos son carreteras? ¿Para qué ofrecer riqueza, si lo que urge es generar empleos mal remunerados?

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