miércoles, 5 de septiembre de 2012

LO QUE NO TIENE LUGAR


En las páginas de los diarios guatemaltecos queda mucho lugar para la tristeza. En las curules del Congreso de la República sobra espacio para el cinismo. En las cárceles siempre hay un lugar para los criminales sin dinero ni influencias. Debajo de los semáforos hay mucha calle  aún para esos indigentes que nos muestran el fracaso económico en el que vivimos. 

En nuestra memoria quedan cuartos colmados de miedo. En la historia oficial cabe mucha más falsedad de la que existe. Muchos pueblos aún pueden albergar más hambre, más indiferencia y más olvido. Nuestros muy respetables bancos del sistema todavía aguantan con muchísimos  más narcomillones que lavar. Los jóvenes, que tanto celebran los demagogos, todavía pueden cargar con tasas más grandes de desempleo. 

Todavía sobra impunidad para regalarle a los asesinos del pasado. También sobra mucha corrupción para proteger a los criminales del presente. Aún quedan muchas pistolas calientes a la orden de muchos poderosos. En Guatemala aún sobran espacios para los intolerantes. 
Queda mucha tierra virgen por desalojar, vender y expropiar. Quedan muchos ríos para echar todo tipo de porquerías. Queda mucho cielo azul por ennegrecer. Queda mucha madera por talar. 
La esperanza es lo único que no sobra, pero sí queda. Permanece en los reductos sin lugar de un país que se apaga. Allí donde no se quiere ver, quizá en el mismo diario que usted está leyendo. Así es, puede que la encuentre al  pasar de la ignominiosa fotografía de una neurótica que mató a golpes a su hija, luego de la nota acerca de los pandilleros capturados en Villa Nueva, poco más adelante de las notas internacionales acerca de los inmigrantes centroamericanos... digamos que en esos espacios que están lejos de las noticias más relevantes. 

Aquí abundan lugares para dejar la vida, así lo hemos permitido. Para darle un nuevo significado al presente es necesario darle un espacio a la dignidad invisible. La dignidad incómoda. La que asume sin bajar la mirada sin bañarse de falso optimismo.

1 comentario:

Tonypoeta Pv dijo...

Profundo en lo que expresas, una realidad, colmada de tanta tristeza, pero como dices siempre queda la esperanza, realidad que pocos se atreven a cambiar.