miércoles, 14 de marzo de 2012

UNA MÚSICA DISTINTA

Friederich Nietzsche nos deja esta verdad: “La vida sin música sería un error”.

Los escritores envidiamos a los músicos su capacidad de filtrar su trabajo en lugares insospechados. Una melodía puede calar la rutina laboral de una oficina, de un taller, de una fábrica.... Puede reafirmar convicciones, generar polémicas, llegar a multitudes, ser inmediata, ser popularmente cursi o minoritaria e intelectualizada. El músico es un pensador que la gente escucha voluntaria o involuntariamente.

A todos los creadores que he conocido les gusta la música. Interés que fue el punto de partida para esa búsqueda interior que significa “hacer”. En mi caso, la música llegó antes que cualquier cosa. Un dañado disco de vinilo que decía Mozart en mi infancia. La voz de Mc Cartney cantando Get Back desde la bocina de un viejo aparato Zenit un sábado por la mañana. El rock alternativo de mi adolescencia y que al escucharlo me devuelve algo perdido. El soundtrack del miedo, de la curiosidad, de la alegría o del dolor de un país donde la crisis es un trabajo estable. Pienso en la música como eso tan inmediato a nuestra vida.

De niño recibí como regalo de cumpleaños un Walkman que pesaba como diez libras. Recuerdo que las imágenes de cada día eran demasiado aburridas y tenía que llevar puestos los audífonos para encontrar una sincronía entre las cosas. Caminaba del colegio a mi casa y la música iba conmigo. El sonido alimentaba el clima y atraía nueva fuerza a mi existencia.

Cuando quiero conocer a una persona, lo primero que le pregunto es ¿Qué música escucha? Porque es su sello oculto, su identidad menos visible. Porque las ideas siempre pasan por lo que elegimos escuchar.

Con todo lo anteriormente dicho quiero subrayar la importancia que tiene Radio Faro Cultural en la vida de los guatemaltecos. Nuestra única emisora de música clásica necesita de un presupuesto que le permita actualizar su equipo y ampliar su catálogo. Los guatemaltecos merecemos también una música distinta, merecemos algo que nos desintoxique de esa rutina de consumismo, mediocridad y violencia que nos invade cada día.

1 comentario:

Frank Pineda dijo...

Comparto lo siguiente:

1. No hay bebida energética, ni taza de café, ni droga mas eficiente para permanecer activo que la música.
2. La música ha sido parte del proceso creativo y de desarrollo para grandes artistas/maestros (músicos, pintores, escritores, etc.) desde hace siglos. Hace poco mientras realizaba una actividad “creativa”, alguien me compartió y entendí por qué sucede esta necesidad de escuchar música mientras se realiza una actividad tan minuciosa y quizás profunda del ser. El humano mantiene diálogos internos todo el tiempo (¿recordas el video de R.E.M. “Everybody Hurts”? ¡O veamos el éxito de Twitter sin ir tan lejos!). El papel que juega la música en esos momentos creativos es el de bloquear dichos diálogos para dar mayor concentración y enfoque a lo que se esta “creando”. Cabe mencionar que es mejor escuchar música sin letra o en un lenguaje desconocido para evitar entrar en diálogos con la letra. He ahí por que el jazz y la música clásica son ideales.
3. Además la música permite permanecer enfocado por largos periodos de tiempo en una misma tarea que por muy creativa que sea, puede causar cansacio o ansiedad.
4. En este momento estoy escuchando Pink Floyd. Nunca lo había escuchado, a excepción de su rola “Another Brick on the Wall”. Y esta resultando bastante efectiva para comprobar el punto 2. Aunque sé ingles, no es mi lengua materna… y me cuesta mantener un diagologo interno, pero estoy mas concentrado (o en un viaje, quizás!) :)