miércoles, 9 de noviembre de 2011

SUEÑOS INTACTOS

Panajachel en el año 95 era sólo una calle larga que terminaba en el Lago. El destino obligado para los adolescentes roqueros que bajábamos de los buses con grabadoras, camisas de franela, pantalones rotos y botas tipo soldado. Hippies-artistas de un Pana que tengo bien grabado en la memoria. Acaso el despertar de una generación que era la bisagra entre esa larga noche de la guerra y el prematuro optimismo que trajeron los Acuerdos de Paz para los guatemaltecos. En sus cafés hablé con personas sumamente interesantes; digamos que aquel pueblito de Sololá significaba uno de los espacios más abiertos a la libre expresión de las ideas, un breve paraíso capaz de sustraernos del monótono conservadurismo chapín. Un sueño que, una década después, parece encontrarse sepultado debajo de uno de tantos feudos de provincia, tan lleno de abarroterías, pick ups polarizados, pacas y restaurantes de comida rápida, como de doble moral y de violencia.

Gracias a una invitación de Radio Ati, tuve un encuentro con el nuevo Pana. Todo parecía igual, pero era distinto. Yo, un treinta añero cercano a cuarentón, con cada vez menos pelo y más libras, me descubrí ajeno a los nuevos jóvenes que tomaban cerveza en las banquetas y deambulaban de lugar en lugar. Los escenarios se poblaban de músicos que invocaban la nostalgia por el rock en español de una época asumida tempranamente como remota. Pequeños buses con turistas ancianos pasaban tomando fotos. El Lago de Atitlán -siempre hermoso- ya me parecía un paisaje cansado.

Visité amigos muy queridos que hicieron su vida allí y, durante toda una tarde, compartí con Lucía Escobar, que me mencionó a los grupos organizados de panajachelenses que, tras el oscuro rol de centinelas encapuchados, se habían convertido en un poderoso grupo de terror local. Veía mucha tristeza en sus ojos, pero valiente como siempre, Lucha me dijo que iba a denunciarlos. Casi un mes luego de esa experiencia, pienso en Pana.

Lucía: muchas cosas importantes podrán desvanecerse o destruirse, pero lo importante es mantener con dignidad nuestros sueños intactos.

1 comentario:

noelia-quiroz dijo...

Hola me llamo Noelia y le comento que me ha encantado mucho su blog, tiene mucha información apreciable, le felicito por su Blog. Por otro lado me gustaría incluirlo en mi directorio donde desearía mucho contar con su sitio. A cambio, agradecería mucho un pequeño link hacia mi web de sueños la cual estoy intentando levantar poquito a poco y como usted sabrá es difícil pero se le coge mucho cariño a cada proyecto jiji. ¿Qué le parecería?

Mi correo es a noelia-quiroz@hotmail.com
Un beso! y Suerte con su BloG!
Noelia Quiroz