miércoles, 27 de julio de 2011

LOS PITUFOS

El mensaje de la semana pasada es sencillo: entre señalar como “abominación a los ojos del Señor” a las personas diferentes y masacrar a un grupo de activistas con un fusil de asalto, hay un paso. El caso es que al noruego éste (que deberían traer a la cárcel de El Boquerón para que sepa lo que es realmente el terror) le pasan por la cabeza las mismas alucinaciones mesiánicas de cualquier fanático religioso y derechista chapín. El dogma de odiar a los diferentes, sean estos árabes, hispanos, homosexuales o islámicos, por ser quienes han traído abajo los valores de una sociedad cuya noción de orden consiste en perseguir su futuro entre el lodo de su pasado, es una acción desesperada por parte de los grupos más conservadores.
Relacionar política y religión es un ridículo esfuerzo por volver a los viejos atavismos y por cubrir con repello una moral decadente. El barniz ideal para la hipocresía consensuada, es darle a todo una aura de místico acompañamiento divino, mientras por debajo existen sicarios poniéndole “orden” a los problemas más evidentes y negociando impagables contratos con los grupos empresariales que nunca se quedan afuera de los cheques del Estado.
Al parecer el mundo civilizado también se está contagiando de la locura del Tercer Mundo. La desesperación por las innumerables teorías de la conspiración que circulan en páginas web o en programas de televisión, va difundiendo la paranoia de que los pecados sexuales (no el lucro desmedido ni la marginación ni la explotación laboral ni el deterioro al medio ambiente) son las causas de que el mundo se esté yendo al carajo. Ya están dispuestos algunos grupos religiosos para boicotear el estreno de la película de Los Pitufos en algunas salas de Estados Unidos, porque -según dicen- son homosexuales y azules, por lo tanto son satánicos. Algo que los productores de la peli están aprovechando para darle más publicidad. Guatemala seguramente no será la excepción, no sería nada extraño que incluso algunos partidos locales se unan a esta nueva cruzada de estupidez e ignorancia y ganarse algunos votos de los grupos religiosos más reaccionarios.

3 comentarios:

Leon dijo...

Ah! Recuerdo sin nostalgia cuando debutaron los Pitufos en Guate y la gente empezó a contar que los muñecos caminaban de noche. Quién puede ser tan imbécil como para creer eso, o que un Ronal de Mc abrazó a un chavo en La Antigua un día de Halloween? Los mismo que creen en La Llorona o en el Cadejo, pero sin tener ya la raigambre cultural e histórica de su origen. Fenómenos de clases medias nuevas, sí, pero reflejan también el resultado de un país que se ha preocupado por mantener a su gente ignorante, pobre y desnutrida en beneficio de un grupúsculo de aprovechados, que también son algo desnutridos e incapaces de enfrentar los retos de su adorada globalización. Por cierto, el noruego se inspiró en parte en el manifiesto del Unabomber. Buen Post Soledad Brother!

Miss Trudy dijo...

Para mi que este es el punto más importante del artículo y el punto que más me asusta, la incapacidad general de ver las causas reales de las patologías y disfunciones sociales: "La desesperación por las innumerables teorías de la conspiración que circulan en páginas web o en programas de televisión, va difundiendo la paranoia de que los pecados sexuales (no el lucro desmedido ni la marginación ni la explotación laboral ni el deterioro al medio ambiente) son las causas de que el mundo se esté yendo al carajo."

Miss Penny Lane dijo...

yo creo que en el 2012 nos vamos a parar matando unos a otros. fin de la sociedad como la conocemos.
autodestrucción. vamos en el camino de todas las culturas. decadencia.