miércoles, 6 de julio de 2011

LOS CONDENADOS DE LA TIERRA

Frantz Fanon: Con frecuencia se cree, en efecto, con una ligereza criminal, que politizar a las masas es dirigirles episódicamente un gran discurso político. Se piensa que le basta al líder o a un dirigente hablar en tono doctoral de las grandes cosas de la actualidad para cumplir con ese imperioso deber de politización de las masas. Pero politizar es abrir el espíritu, despertar el espíritu, dar a luz el espíritu.

Esta cita pertenece al libro “Los condenados de la tierra”, publicado en francés en el año 1961, poco después de la muerte de este brillante pensador de origen africano. Esta obra es una amarga reflexión acerca de la disparidad entre los países pobres y los países poderosos. Fanon abarca el tema de las colonias o sea, el tema de esos países inferiores, de esos países tarados que llenan África, Asia, América y Oceanía. Esos impresentables países que nunca desarrollaron un pensamiento propio y que luego de alcanzar su farsa independentista, mantuvieron intactos los viejos esquemas de relación económica, política y –sobre todo- cultural entre sus ciudadanos de primera o de segunda clase. Países como Guatemala, por ejemplo.

El discurso del colono sigue intacto entre nosotros. Somos mestizos con aspiraciones criollas. Desconfiamos del indígena porque toda su cultura nos parece inferior y desde el poder aún se conserva la premisa de que modernizar el país es deshacernos del molesto legado de violencia y de marginación que está presente en toda nuestra historia, así, con un simple tachón.

¿Por qué no hay líderes que nos inspiren? Esa es la pregunta que aparece por todos lados. Mis respuestas son sencillas: Porque no hemos tenido el valor de fundar un país nuevo, sin todas esas taras heredadas; porque no creemos en nosotros mismos y preferimos seguir repitiendo, una y otra vez, el mismo modelo fallido que nos heredaron quienes vinieron a despojarnos; porque seguimos concediéndole el poder a quienes jamás nos lo concederán a nosotros.

5 comentarios:

Miss Trudy dijo...

Yo diría que no es que "desconfiamos del indígena" pues el indígena, nos guste o no, está en todos nosotros. Ya es hora que dejemos de lado la ilusión de que la mayoría de criollos no somos, dejémonos de babosadas, realmente mestizos. Los indígenas no solo son la mayoría, sino que hay muchas diferentes formas de pensar y visiones en sus variadas comunidades. Desconfiamos entonces de nosotros mismos, por que no aceptamos quienes somos en nuestra total entropía, y preferimos por eso aceptar que nos digan quienes somos y que hacer. Es más fácil. Gracias a Dios, si producimos cultura propia. Si la producimos y hay que cada vez más abrir esos espacios públicos y democráticos de producción de cultura local.

Alfonso Huerta dijo...

Miss Trudy, en Guatemala el concepto de indígena suele ser más el de aceptar cierto código cultural que alguna cuestión racial, creo que Javier lo usa en este sentido.

Miss Trudy dijo...

Si, yo entiendo que Javier lo usa asi, lo que yo trate de indicar es que es mi impersion--personal y que pudiese estar erronea--que muchos tratamos de negar una realidad material con simbolismos culturales o negando unos simbolismos culturales y adoptando otros. Nos hace sentirnos "mas y mejores"--como gente, como "raza" digamoslo asi--el negar algunos aspectos culturales que en realidad, tambien son nuestra herencia. No estoy en desacuerdo con Javier.

Xarquis dijo...

Demasiado corto para lo que daba hablar de Fanon, habia mucho mas que decir.

01001 dijo...

¿Quienes son "nosotros"?