jueves, 13 de enero de 2011

LA MEJOR PERSONA POSIBLE

Otro año de publicidad chillona, de cancioncitas pegajosas y de discursos mediocres. Los emblemas partidistas recubrirán de nuevo las carreteras invadiendo todo nuestro campo visual. Todos con la intención de hacernos caer de nuevo en la trampa de que tras su estudiada imagen de responsabilidad e integridad cívica, se encuentra la mejor persona posible.

Se me ocurre que la mejor persona para nuestro país, en el estado actual de las cosas, necesitaría de algunos atributos contradictorios:

1. Ser una persona completamente abierta y respetuosa de todas las posturas políticas, dispuesta a entablar un diálogo conciliador que nos unifique. Por otro lado es necesario que posea la suficiente firmeza de carácter para imponerse sobre los intereses económicos de los mafiosos que patrocinan la carrera política de tanto pobre diablo metido a diputado o funcionario público.

2. También debe tratarse de una persona que tenga como prioridad disminuir la miseria a través de programas sociales transformadores. Algo que no puede lograrse con la actual recaudación fiscal, con un sector empresarial guatemalteco siempre decidido a mantener sus privilegios cuasi-medievales y con un Estado sumido en la corrupción clientelista.

3. Alguien capaz de recuperar el sentido de la palabra “justicia” en nuestro país. Alguien que tenga como objetivo poner nuevas reglas en la lucha contra la delincuencia y que esté dispuesto en aplicar penas muy severas a los infractores de la ley. Para ello nuestra mejor persona posible tendría que sortear una enorme cadena de protectorados dispersos en un laberinto de leyes trastocadas, inspirar valor en el guatemalteco para que defienda sus derechos y cerrarle el camino a los grupos con privilegios siempre ajenos a todo tipo de castigo y persecución.

2 comentarios:

Miss Trudy dijo...

Pero y semejante persona---querria correr para presidente en un ambiente tan corrupto? Mucha gente de bien se sentira asqueada con la sola idea de lanzarse a la refriega en este sistema y en este ambiente, desafortunadamente. Pero ojala alguien asi apareciera ...

Ana González Ewens dijo...

Estoy de acuerdo con Trudy....¿Quién sería esa persona que se atreviera a imponerse con una postura inquebrantable ante toda esa corrupción y descomposición política y social? Yo tengo una respuesta: un mártir, porque moriría (por no decir lo matarían) más rápido que decir ya. Si es que éste pueblo ya corrupto también, lo eligiera.