miércoles, 15 de diciembre de 2010

ENTRE LA CIRROSIS Y LA SOBREDOSIS

Entre el calor infernal del medio día y el frío congelante de las noches. Entre el recién ametrallado Transurbano y mi amigo fotógrafo que se viste de Santa para ganarse algo de plata en diciembre. Entre el escándalo empalagoso de los cables de WikiLeaks y las cajas repletas de uvas de California. Entre los altos intereses que imponen las mafias bancarias guatemaltecas a las tarjetas de crédito y la ansiedad de mi hijo por recibir su regalo esta Nochebuena. Entre el dolor por el asesinato de personas valiosas como Emilia Quan y la esperanza en los incorruptibles de nuestro país. Entre los árboles navideños con el logo de una empresa en lugar de una estrella y los que reparten comida o frazadas a los indigentes en el Centro Histérico por las noches. Entre los negocios de electrodomésticos que ponen reguetón a todo volumen y las flores de pascua sembradas en macetas verdes. Entre los conocidos que cuentan cómo fueron asaltados por motoristas o peatones y los libros que me regalan mis amigos. Entre los borrachos que provocan choques horrendos después de los convivios y las botellas de vino que bebemos tranquilamente en nuestras casas. Entre el descarado consumismo que propone la publicidad chapina y los conciertos de la Sinfónica Juvenil. Entre las empresas que evaden impuestos a través de actividades ñoñas que llaman “culturales” y los cineastas jóvenes que aprovechan el aguinaldo para terminar sus películas. Entre los guatemaltecos que deciden irse de inmigrantes a Estados Unidos para pasar las fiestas con su familia y las familias que deciden permanecer unidas en un país donde la vida se hace imposible.
Así entre las derrotas y los resurgimientos, la fatalidad y la esperanza, se nos termina de nuevo otro año.

1 comentario:

Engler dijo...

Y así también una década...