miércoles, 14 de octubre de 2009

ESTAS LATITUDES

No podemos esperar que las condiciones estén dadas y que todas las necesidades económicas estén satisfechas, para dedicarle esfuerzo y tiempo a nuestro lado más humano. La literatura y el arte no son un privilegio de una casta rumiante de intelectuales frívolos y atormentados que asedian las calles de esta ciudad posmoderna, filosofando o esperando el regreso de las utopías. Me sorprende en sobremanera la animadversión que existe hacia el creador y hacia el arte. Los diarios que de pronto se rasgan las vestiduras ante la hambruna, señalando el “derroche” que significa invertir en alguna actividad cultural con dinero del Estado, pero que, de inmediato voltean a ver hacia otro lado cuando se trata de recibir onerosos cheques de pauta publicitaria y demás prebendas fiscales, o los radicales anti-imperialistas con excelentes sueldos subsidiados por proyectos de países europeos , son un ejemplo bastante emblemático y risible de nuestra doble moral guatemalensis.

Como el analfabetismo y la pobreza de criterio no son prioridades para ningún grupo de poder, es importante celebrar que existan personas que apuesten por valorar el aporte intelectual de los guatemaltecos. Es por ello, amigo lector, que quiero mencionar el esfuerzo realizado por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales en la publicación de “Latitud de la flor y el granizo” de Mario Payeras. Un ensayo poético-científico que trata de los efectos de la destrucción de la flora y la fauna en el área mesoamericana. Un análisis acerca de la impunidad con que los medios de explotación y producción han empobrecido una geografía con inagotables recursos naturales. Este libro se entregará de forma gratuita a escuelas, bibliotecas, centros culturales y centros de documentación el día 19 de octubre a las 10 de la mañana en el Palacio Nacional de la Cultura. Una obra fundamental, sin duda.

2 comentarios:

MarianoCantoral dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MarianoCantoral dijo...

Lastimosamente es la ideosincracia de muchos, eso de ningunear al artista, pero ya lo dijo Rafael Gutierrez Esquivel, algo así como que artista es quien debe guiar los caminos espirituales del país, lástimosamente no todos lo ven así.