jueves, 19 de febrero de 2009

POE


Este año se celebran 200 años del nacimiento de uno de los más importantes escritores de todos los tiempos: Edgar Allan Poe. Muchas actividades alrededor del mundo reunirán a nuevos y a viejos lectores de este genial autor norteamericano. No es para menos. El creador de relatos, como William Wilson, Los Crímenes de la Calle Morgue o La Caída de la Casa Usher, merece que los millones de admiradores de su obra le hagamos, cuando menos, una breve reseña.Volviendo los ojos a los cuentos de Poe —tantas veces releídos y citados— descubro, en su solitario y dipsómano trabajo de escritor, muy agudas observaciones acerca de lo más profundo de la naturaleza humana. Nos devela esas contradicciones de la moral puritana y los encubiertos rituales de odio con que se fundamenta la intolerancia. Sus personajes son el reflejo de la angustia y la paranoia de la sociedad moderna. Tanto en sus cuentos, como en su poesía, parece suspendernos en un espa-cio de oscuridad cautivante, donde el interior del ser humano se transforma en un enorme laberinto asediado por el constante espectro de la melancolía y esas pequeñas muertes en vida que nos da la distancia y el aislamiento con el mundo. Otro de los grandes aportes de Edgar Allan Poe es el de dar inicio a la tradición del relato policíaco. En sus cuentos se entremezclan el suspenso, el ensayo criminalista y la ecuación matemática dando como resultado historias sumamente curiosas y entretenidas. De ello que mucha de su obra esté adaptada al cine, con muy buenos o con muy malos resultados, siendo el literato con mayor influencia y po-pularidad entre el gran público. Si usted nunca lo ha leído, se ha perdido de mucho. Se lo puedo decir con toda sinceridad.