viernes, 17 de octubre de 2008

EL TEACHER

Creo que tenía 26 años cuando tuve mi primer empleo como profesor de secundaria. De lunes a viernes impartía desde la clase de Idioma Español a los estudiantes de básicos, hasta Archivo y Seminario a las alumnas de Secretariado. Los sábados tenía asignado repetir todos mis cursos para los estudiantes del plan fin de semana. Lo tengo tan presente, usaba un uniforme café (lo más deprimente del mundo) que consistía en un saco horrible y una corbata de poliéster. El dueño del establecimiento creía que de esa forma los maestros dábamos un toque “gerencial” a su negocio.
Ciertamente se trataba de un negocio. Los padres, en su mayoría gente muy sencilla, terminaban pagando mensualidades bastante altas, tomando en cuenta la variedad de sobrecargos que adjuntaban en cada recibo. La calidad de la educación importaba poco, lo primordial era que los chicos salieran directo a encontrar un trabajo.
Para los maestros era un trabajo rutinario y mal pagado. Puedo decir que éramos dos o tres los que tomábamos muy en serio nuestra labor. Me sentía muy contento impartiendo literatura y filosofía a bachillerato. Ese montón de alumnos con que me enfrentaba cada mañana comenzaron a leer obras clásicas y contemporáneas conmigo, descubrieron a Dante a Quevedo, incluso, a James Joyce. Me importaba bien poco el programa oficial. Me importaba bien poco el miserable director del Liceo. Me importaba bien poco que el salario casi no me alcanzara para vivir. Sabía que ellos no olvidarían lo que habían aprendido y así fue, al terminar el año me dieron una tarjeta enorme que firmaron todos y que decía “Para el teacher, porque somos de la misma materia de los sueños”, y la frase era de Shakespeare.

3 comentarios:

Miss Trudy dijo...

Ala gran, que super este texto. Todos quienes hemos enseñado y nos ha importado lo que enseñamos, nos sentiremos identificados y validados al leerlo. Gracias.

Darsvid dijo...

Sublime, el deseo de un verdadero docente, no será cuanto ganará su bolsillo, si no mas que todo el agradecimiento de otros. (Esto motiva :D)

Miguel Likidano dijo...

Vos fuiste mi profe también en ése colegio garra de la zona 1......fuiste excepcional, hasta el momento el unico que en toda mi vida de estudiante gozaba enseñar.......gracias Payeras